¿Nunca sentiste de que tenes que ponerte a prueba y al mismo tiempo al otro también?
Aunque te morís por dentro, pero tenes que ser firme.
Cada vez que me intentas besar y al no corresponderte, me late más el corazón, me pongo nerviosa entonces me río de mi.
Luego cuando no puedo más dejo que mis manos sigan algún camino, acariciándote, haciéndote pequeños mimos. Y después te beso. No puedo ser firme, y menos contigo.
Así de fácil. Así de sencillo

No hay comentarios:
Publicar un comentario