Nada más lindo que volver de unas pequeñísimas vacaciones para reencontrarte con tus compañeros y amigos de clase.
Desde aquel profesor que encara todo y hablas mucho. Hasta aquel compañero de que no sabes mucho de él pero igual se hace querer.
Si, extrañé no ir al liceo, ver a mis compañeros de clases, ver las boludeces que pueden hacer, las cosas que hacen, las cosas que hablan, los profesores que varios son re amigables y podes hablar mucho.
No solo extrañé a mis amigos sino también a mi abuela que se quedó acá, y no menos importante lo extrañé a él. Sus cariños, sus besitos, sus palabras tiernas que me llenan de alegría.
Lo bueno de estas mini vacaciones pude comprarme muchas cosas que acá no hay o ni siquiera existen.
Hablo especialmente de ropa. CDs de música y mangas (historietas japonesas) ya que tengo gustos muy difíciles y eso acá, en Uruguay, no se encuentran.
No hay comentarios:
Publicar un comentario